Home / Archicofradia

Archicofradia

Estimados Lectores:

ESCUDO-ARCHICOFRADIA-MADRE-SANTISIMA-DE-LA-LUZ-300Quizá hoy a muchos les parezca extraño y hasta arcaico que en nuestra Sta. Iglesia Catedral Basílica, sede del ministerio episcopal diocesano, exista una asociación llamada “Archicofradía de la Madre Santísima de la Luz”.

Hasta hace aproximadamente 50 años, antes del Concilio Vaticano II la Iglesia enriqueció, adornó y dio eficacia a su misión, promoviendo asociaciones de fieles, por las que éstos crecieron en fervor y devoción su fe tuviera una manifestación exterior y pública que transmitiera a otros el ardor de un amor intenso y fiel a Dios.

Aunque el Concilio no las prohibió y la atención se concentró en la palabra de Dios, dándose óptimos resultados de renovación cristiana y una oración con nueva expresión, al cabo de estos 50 años de experiencia “post-concilio”, somos testigos de que la devoción y el fervor del pueblo fiel no está en pugna con la renovación del Concilio, más aún ésta le impregnó de un nuevo ardor. La liturgia y la piedad popular no están en contraposición. Que los fieles se asocien para ora y expresar su fe en una oración basada en formulas escritas y aprobadas, es también una riqueza espiritual que forma, conduce y lleva desarrollo de profundas muestras de afecto sincero y fiel de los bautizados a Dios.

Así, la Archicofradía nació con el objeto de promover el culto y el amor a la Madre Santísima de la Luz, obsequiándole culto litúrgico los sábados y honrándola con el Santo Rosario y la predicación mariana.

Tuvo el primer Obispo de León, el Ilmo. Diez de Sollano, la intención de crear una institución estrechamente ligada con la Madre Santísima de la Luz, como un regalo a ella, como su fiel colaboradora, para contentarla, y manifestarle continuamente actos de amor y admiración, como identificándola con su celestial Patrona, rogándola y alcanzando para todos los diocesanos toda clase de bendiciones del cielo, principalmente la conservación de la fe y la piedad de los fieles de todas y cada una de las parroquias de la Diócesis.

La Archicofradía sería, pues, la forma concreta en que todos los fieles imploraran protección, un amor de correspondencia con la Madre Santísima de la Luz, que aún que sabemos que nunca nos abandonaría, sin embargo, siendo una pena que nos abandonara por nuestro abandono, nos obligaríamos a una asociación diseminada en toda la Diócesis, en cada parroquia, en cada familia, que la rogara e implorara continuamente las bendiciones del patronato de tan insigne Madre.

He aquí, pues, la razón de ser y existir de esta honorable asociación, de esta humilde institución, que sigue siendo como lo fue, un testimonio y llamado a todos a no olvidar la acción de gracias, el efecto y la correspondencia fiel a la Madre Santísima de la Luz.

DECRETO DE FUNDACIÓN DE LA

ARCHICOFRADÍA DE LA MADRE SANTÍSIMA DE LA LUZ

El 9 de noviembre de 1873, fue instituida canónicamente por nuestro Ilmo. y Dignísimo primer Prelado, la Archicofradía de la Madre Santísima de la Luz; y a continuación se transcribe el decreto emitido: “Nos el Dr. y Maestro D. José María de Jesús Diez de Sollano y Dávalos, por la Gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, Obispo de León, etc.- Por cuanto Nuestro Smo. Padre el Sr. Pío IX, por su Rescripto de 19 de septiembre de 1872, se dignó confirmar con autoridad Apostólica el patronato de nuestra insigne protectora la Virgen María, bajo el título de la Madre Santísima de la Luz, cuya venerada imagen original posee nuestra Santa Iglesia Catedral, y es su más rico tesoro y preciosísimo ornamento; y este Patronato no es sólo de la ciudad, sino universal de la Diócesis, y del él debemos esperar todas las bendiciones del cielo, y entre estas, como principalísimas , la conservación de la fe y de la piedad en todas y cada una de las Parroquias de Nuestra Amada Diócesis: y considerando que nuestro Venerable clero debe ser el primer promovedor de las glorias de tan ínclita Patrona: y teniendo presente la Misa Sabatina está muy recomendada en toda Iglesia universal, como el menor obsequio a la Madre de Dios, por lo que, sin duda nuestro Tercer Concilio Mexicano Lib. 3º. Tit. 18 parr. 12 recomienda con encarecimiento a los obispos que la establezcamos y que propaguemos el culto de la Santísima Virgen: y por último, considerando que la recitación del Oficio Parvo y del rosario es uno de los más eficaces medios para este nobilísimo objeto: hemos venido en erigir, como canónicamente erigimos en nuestra Santa Iglesia Catedral, una Archicofradía en honor y gloria de la Madre Santísima de la Luz, la cual tenga por objeto promover su culto, celebrar las misas Sabatinas y honrar a la Señora con la recitación del Oficio Parvo y ejercicio vespertino de los Sábados, con rosario y predicación; y queremos que se erijan en todas nuestras Parroquias y Vicarías fijas, Cofradías bajo el mismo título y con el mismo objetivo, anexas a esta Archicofradía, lo cual tenemos deliberado con nuestro Ilmo. y Venerable Cabildo.- Y para mejor ejecución, damos comisión en forma al Sr. Prebendado de esta nuestra Santa Iglesia, Lic. D. José de la Merced Sierra, para que con presencia de lo prevenido en la Bula Quaecumque a Sede Apostólica del Señor Clemente VIII, forme los estatutos a que deban ajustarse dicha Archicofradía y Cofradías anexas.-Dado en nuestro palacio Episcopal de León firmado por Nos, sellado con el de nuestras armas y refrendado por nuestro Secretario de Cámara y gobierno, a nueve de noviembre de mil ochocientos setenta y tres.- José María de Jesús, Obispo de León.-Jesús María Aguirre, Secretario.

DEVOCIONES COTIDIANAS EN HONOR

DE NUESTRA MADRE SANTÍSIMA DE LA LUZ

Grande importancia tiene para la vida de oración la práctica de las devociones de la iglesia. Todas ellas son ejercicios del culto divino y pertenece esencialmente a los actos de la oración y de servicio de Dios. En Catedral la devoción a la Madre Santísima de la Luz ha inspirado constantemente a muchos fieles, especialmente sacerdotes, para componer hermosísimas oraciones, obsequios, alabanzas y novenas, que expresan en verdad los sentimientos de todos para con ella:

El rezo diario del Sto. Rosario es algo que no debe faltar, es ofrecimiento de amor y homenaje a la Virgen. Rezamos el Sto. Rosario para mantener en alto el lema “A Jesús, por María” y obtener además sus votos y promesas.

Las Letanías y oraciones especiales a la Madre Santísima de la Luz, se rezan asiduamente así como las oraciones y jaculatorias generales, que se rezan diariamente.

         Los “MIÉRCOLES de la Madre Santísima de la Luz. Ella quiso ser reconocida y festejada en este día en que el pecador le pide su grandiosa intercesión; por ello después de la Sta. Misa, se rezan las oraciones, alabanzas y jaculatorias a la Madre Santísima de la Luz; este día también se canta el Himno.

El MES DE MARÍA en Mayo. Esta devoción es muy antigua y desde el Primer Obispo de León Diez de Sollano, se practicaba ya a nivel mundial; corresponde a la Archicofradía, organizar el culto a la Madre Santísima de la Luz, en el mes de mayo.

 

EL AVIVAR DE LA ARCHICOFRADÍA

DE LA MADRE SANTÍSIMA DE LA LUZ.

Actualmente la Archicofradía cuenta con 156 cofrades consagrados a Nuestra Madre Santísima de la Luz, la preparación de los miembros se llevó a cabo en cuatro diferentes fechas, la primera de ellas a partir del día 27 de agosto de 2014. La formación es permanente los miércoles de cada semana, misma que se complementa con el curso de espiritualidad que generosamente imparte el Primicerio de la Archicofradía los sábados por la tarde.

Todos los cofrades promueven el culto a la Señora: Honrándola los miércoles, contestando el Santo Rosario un día de la Semana (en Catedral), asistiendo al rezo de Laudes los sábados, participando activamente en los novenarios preparativos de las Fiestas Principales de Nuestra Santísima Madre. Participando y encabezando los miércoles y domingos primeros de cada mes, para honrar a Nuestra Señora, con la procesión con Andas cantando las Letanías Lauretanas por todo el Templo.

Además de los fines ya descritos de la Archicofradía a lo largo de este ejemplar, existe también el de atender al “necesitado”, con la participación de cada uno de los cofrades dando su tiempo y dedicación en obsequio de la Madre Santísima de la Luz, pues es Ella quien ayuda verdaderamente a las personas que acuden; la tención se brinda en las oficinas de la Archicofradía Pertenecer a la Archicofradía de la Madre Santísima de la Luz, va cambiando nuestra vida y al final del camino, es el Señor que nos espera siempre. ¡A Jesús por María! ¡Hasta la próxima!

Powered by themekiller.com